He sentido la necesidad de publicar, ante la contingencia que denuncia por todos lados la "irreverente actitud ante la autoridad" de una muchacha en la que me veo reflejada hacia atrás, la declaración de un académico de mi universidad, quien ha querido hacer su testimonio público, y dirigirse, mediante las líneas que siguen, a la Ministra de Educación.


Estimados amigos y desconocidos:

Siempre he pensado que la victimización además de ser un signo claro de histeria es una vulgaridad, como un llamado de parte de quien puede pero no quiere defenderse por sí mismo, es por ello que hago pública y responsablemente la siguiente observación: me parece por decir algo “paradojal” que la Señora Ministra de Educación se victimice respecto de un poco de agua que le roció una niña de 13 o 14 años, ese gesto en una adolescente da cuanta simplemente de eso… del carácter adolecente de quien lo realiza, que es agresión en un sentido, pero es también un gesto de desesperación, cuando no se es escuchado. Es por eso que deseo relatar algo que mantenía en mi fuero interno… en febrero del año 2003 uno de los hijos de la señora Ministra Don Juan José Barros Jiménez, me golpeo públicamente en el Rodoviario Temuco una tarde en que regresábamos de un trabajo de campo junto a la abogada Nancy Yáñez y al Sociólogo Jairo Castillo. No medió provocación mía, no medió agresión de mi parte; simplemente tocar su hombro al despedirnos detonó algún mecanismo patológico en el señor Barros, me dio un golpe, me tiro al suelo, y luego huyó raudamente del lugar, llegaron guardias y tuve que optar entre hacer una denuncia o tomar el bus nocturno hacia mi casa, opte por irme, luego envié un mail formal a la colega Nancy Yáñez, ella se condolió con mi molestia y se encontraba tan sorprendida como yo… ahora nuevamente me sorprendo, ¿cómo puede hablar la Señora Ministra de educar para la paz, educar para la no violencia y cuestionar al gremio de los profesores al cual pertenece mi padre , mi única hermana y parte importante del resto de mi familia e indirectamente a mí como académico formador de jóvenes? ni siquiera cuando he sido humillado por creerme delincuente en el Aeropuerto de Barajas habiendo sido invitado por una universidad española, me he sentido tan abochornado, no obstante, no quiero hacer una colección de mis recuerdos dolorosos por lo tanto decidí olvidar el hecho, pero las declaraciones de muchos personeros de gobierno y de la propia Ministra me indignan y me obligan a dar cuanta de un hecho doloroso y que es aún más doloroso cuando se practica una suerte de fariseísmo: Señora Ministra dialogue con su hijo ya adulto y luego cuestione a los adolecentes.

saludos a todos y todas

Miguel Alvarado Borgoño

Miguel Alvarado, 1968, Santiago de Chile. Antropólogo Social y licenciado en antropología cultural por la Universidad de Chile, Magíster en Sociología por la P. Universidad Gregoriana de Roma y Doctor en literatura por la Universidad Austral e Chile y por la Universidad de Göttingen. Ha sido docente e investigador en diversas universidades del país en pre y postgrado, y de doctorado en las universidades de Lleida España), Goettingen y Hamburgo (Alemania).

También ha sido director de la carrera de antropología de la Universidad Católica de Temuco y director del Departamento de Ciencias Sociales de esta misma universidad.

Fue Profesor de la Universidad Católica de Valparaíso y Vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Playa Ancha donde actualmente se desarrolla como académico. Ha sido recientemente postulado ante el Gobierno alemán al premio Humboldt por parte de académicos europeos y latinoamericanos.



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